jueves, 25 de febrero de 2010

Sobre que haya gente que "no se valora a sí misma"


Ayer me envió un amigo un archivo titulado Las 11 reglas de Bill Gates (lo transcribo al final en formato texto), que al parecer procede de una conferencia que Gates dio para estudiantes y padres en la Universidad de Yale.

Del texto, la frase que más me llamó la atención fue "Al mundo no le importa tu autoestima", en clara referencia a uno de los temas estrella con el que nos han dado la lata incansablemente los adalides de la última reforma educativa vigente.

¿Cuántas veces habré asistido a cursos, o leído libros o artículos, en los que se subrayaba la importancia de que los alumnos tengan una buena "autoestima", para así evitar que cayesen en eso tan temible de “no valorarse a sí mismos”?

Sobre esto de que alguien “no se valora a sí mismo” habría mucho que decir:

En todos los casos que he conocido en los que algún psicólogo -de esos para los que conocerse a sí mismo es saber cuál es nuestro color preferido y cosas así- ha diagnosticado que alguien "no se valoraba a sí mismo" lo que en realidad pasaba es que esa persona tenía un concepto de sí mismo tan elevado y tan fantasioso que la realidad le daba golpes constantemente. Y ahí radicaba el problema, no en otra cosa.

O sea que más que valorarse poco ¡es que se valoraba demasiado!... que es probablemente lo que hacemos todos, por otra parte.


Con lo cual la solución está en dejar de fantasear sobre nuestra propia importancia, es decir, justo lo contrario que lo que se hace normalmente, que es tratar de convencer a la persona que "no se valora a sí misma" que en realidad es maravillosa... hasta el próximo golpe de realidad.


Pero es que para conseguir este fin –que los alumnos se “autoestimen”-, se nos insta a los profesores a disimular toda diferencia entre los alumnos -y ya puestos, entre profesores, padres, etc.-, ya que parece que diferenciar es algo ofensivo de por sí.

…hasta los cojones…

El texto atribuido a Bill Gates:

Regla uno:

La vida no es justa. Acostúmbrate a ello.

Regla dos:

Al mundo no le importa tu autoestima. El mundo espera que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

Regla tres:

No ganarás US $5.000 mensuales justo después de haber salido de la universidad y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.

Regla cuatro:


Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

Regla cinco:

Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo, le llamaban Oportunidad.

Regla seis:

Si metes la pata, no es culpa de tus padres. Así que no lloriquees por tus errores, aprende de ellos.

Regla siete:

Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo al pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estás. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.

Regla ocho:

En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En las escuelas ya no se pierden años lectivos, te dan las oportunidades que necesitas para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Esto no tiene ninguna semejanza con la vida real.

Regla nueve:

La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

Regla diez:

La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

Regla once:

Sé amable con los “NERDS” (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

domingo, 31 de enero de 2010

Seguimos creyendo que se puede prestar servicio a la justicia entregando varias generaciones a la injusticia


Acabo de leer una noticia en el diario El País cuyo titular es éste:


“La madre condenada por pegar a su hijo pide que lo internen”

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/madre/condenada/pegar/hijo/pide/internen/elpepusoc/20100131elpepisoc_3/Tes

Desde luego supe enseguida a qué madre y qué hijo se refería, porque me resulta difícil de olvidar ese tipo de actitud, que es precisamente la que ha motivado la aparición de este blog, que han tenido los adultos responsables del desaguisado:

Primero, y antes que nadie, el impresentable equipo directivo del instituto donde estudia el niño en cuestión –probablemente aconsejados por el orientador, psicólogo o lo que sea-, que tal como se recuerda en la noticia, advirtió las secuelas de la herida producida por un cachete y el posterior golpe fortuito con el lavabo, y no se le ocurre otra cosa que, supongo que sin nisiquiera hablar antes con la madre, “activar un protocolo –denuncia, etc.- que desembocó en la condena a la madre”.

Y segundo –nuevamente- el juez que la condenó.

Resultado de la actuación brillante de estos adultos:

“Ahora se ha sabido que el menor, consciente de que su madre no puede tocarle si no quiere acabar en la cárcel (ahora sí tiene antecedentes), se volvió si cabe más rebelde”.

Además de mi firma de siempre, recordaré en este tipo de casos la cita de Albert Camus que comenté en la entrada anterior:

"No me cuento entre esos servidores de la justicia que piensan que únicamente podemos prestarle un buen servicio entregando varias generaciones a la injusticia".

…hasta los cojones…

sábado, 30 de enero de 2010

Camus: "prestar servicio a la justicia entregando varias generaciones a la injusticia"


Hoy he leído un artículo en el diario La Vanguardia titulado El poder transformador del presente, escrito por don José Zaragoza, secretario de organización del Partit dels Socialistes de Catalunya, en el que aparece una cita de Albert Camus que me parece muy interesante.

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20100130/53879679211.html

La cita en cuestión dice así:

"No me cuento entre esos amantes de la libertad que quieren ataviarla con cadenas redobladas, ni entre esos servidores de la justicia que piensan que únicamente podemos prestarle un buen servicio entregando varias generaciones a la injusticia".


Desconozco el contexto en el que Albert Camus expresó esa idea, pero leyendo la segunda parte, la que habla sobre la justicia, me ha venido a la mente todo ese conjunto de discriminaciones activas en nuestro país, que para hacerlas presentables llaman "positivas", y que en estos momentos se verifican en relación al género, la edad, las lenguas minoritarias, etc., ...y que en ya demasiadas ocasiones están conduciendo a todo tipo de abusos.

Por ejemplo: ¿hasta cuándo tendremos que seguir aguantando los docentes la injusticia -con la excusa de la protección de los derechos de los menores- de ser siempre sospechosos, de ser siempre por defecto presuntos culpables?

...hasta los cojones...

lunes, 25 de enero de 2010

Una nueva "flor de santidad"

¡Urgente!

Por favor, si alguien ve este señor -don Joaquín Luque, rector de la Universidad de Sevilla- párenle y díganle, con cara de admiración y adoración, que es un santo, una buenísima persona... a ver si así deja de inventar tonterías para poder sentirse como tal (ver la entrada anterior)

...hasta los cojones...

martes, 19 de enero de 2010

Otra vuelta de tuerca más en la presunción de culpabilidad de los profesores


Una amiga me acaba de informar de esta noticia, que he encontrado reflejada en varios diarios en la red:


"Alumnos de la Universidad de Sevilla podrán terminar el examen si los pillan copiando"

http://www.lavozdigital.es/agencias/20100118/mas-actualidad/sociedad/alumnos-universidad-sevilla-podran-terminar_201001181825.html

Publico aquí un extracto:

"La Normativa Reguladora de la Evaluación y Calificación de las Asignaturas, aprobada en septiembre pasado por el Consejo de Gobierno de la Universidad sevillana, señala en su artículo 20 que aquellos profesores que sorprendan al alumno con "cualquier objeto material involucrado en una incidencia" podrán requisarlo "sin destruirlo".

Dicho objeto se entregará posteriormente a una comisión de docencia -integrada por tres profesores y tres alumnos con igualdad de voto- que, en caso de que el estudiante decida alegar su suspenso tras haber sido acusado de copiar, decidirá si éste es pertinente o no".

¿"Comisión de docencia"?, ¿integrada por tres profesores y tres alumnos con ingualdad de voto?

¿Serán memos?

Estoy convencido de que en un futuro no muy lejano se demostrará que leer libros o asistir a cursos sobre las ideas pedagógicas en las que se basa la LOGSE... daña irreversiblemente el cerebro.

Lo dicho: otra vuelta de tuerca más en la situación del profesorado, que sigue teniendo que demostrar su inocencia en cada acción que lleve a cabo, porque se le supone la mala intención, la falta de neutralidad, etc.


...hasta los cojones...

"Desde la Administración se toma al alumno como presunto inocente y al profesor como presunto culpable"


Hoy he leído una noticia en el diario La Voz de Galicia con el siguiente titular:


"La docente agredida en Canarias confía en que su caso haga pensar a alumnos y a padres".

http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2010/01/19/0003_8236414.htm

Después estuve buscando más datos sobre el asunto y llegué a esta otra página del sitio web del diario ABC, con el titular:

"La profesora agredida dice que nunca tuvo apoyo de la Consejería de Educación"

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=238861

Y ahí ya entramos de lleno en la materia propia de este blog: las actitudes estúpidas de nosotros, los adultos, en este tipo de situaciones.

En el texto se dice que desde la Consejería de Educación se le dijo a la profesora agredida que tenía que "buscarse la vida", lo cual no me extraña en absoluto: es el comportamiento que esperamos todos los docentes de los individuos esos de los despachos, el traje y la corbata.


Y lo más interesante es que el señor Ernesto Perera, representante del sindicato Insucan -el único que parece que ha prestado apoyo a la docente agredida- ha criticado que desde la Administración se tome por norma al alumno como presunto inocente y al profesor como presunto culpable.

...hasta los cojones...

sábado, 16 de enero de 2010

Broma que ha llegado a mi correo electrónico

"La mayoría de la gente considera hoy en día que pegarle un azote a un niño no es apropiado.

Yo he probado otros métodos para controlar a mis hijos cuando tienen "uno de esos días" y uno que me resulta muy efectivo: es simplemente llevar al niño a dar una vuelta en coche.

Durante el rato que dure la vuelta, no hablamos y le dejo tiempo para que reflexione sobre su comportamiento.

No sé si se trata de las suaves vibraciones del vehículo mientras se desplaza, o simplemente el hecho de que el niño se aleja por un rato de las distracciones habituales: tele, videojuegos, ordenador, etc. El caso es que mis hijos, después de la vuelta en coche, están muchísimo más tranquilos.

Creo que el contacto visual que tenemos durante todo el tiempo es lo que realmente consigue estos resultados tan buenos.

Este método es muy útil también con sobrinos, primos y nietos.

En la entrada de abajo publico una de las fotos que hice durante una de estas sesiones, por si queréis imitar la técnica".