martes, 11 de octubre de 2011

domingo, 9 de octubre de 2011

Xunta de Galicia, Consellería de Recortes



...hasta los cojones...

viernes, 23 de septiembre de 2011

viernes, 12 de agosto de 2011

¿Me está escuchando, profesor?


Estos días estoy acabando de leer el libro escrito por Jerome Groopman titulado "¿Me está escuchando, doctor? Un viaje por la mente de los médicos" (How Doctors Think, en el original en inglés).

Y ya en la introducción plantea un problema que me ha resultado muy familiar. Transcribo un breve extracto:

"Para establecer una estructura más organizada, se enseña a los estudiantes de medicina y a los residentes a seguir unos algoritmos preestablecidos y a poner en práctica unas directrices en forma de árboles de decisión.

(...) Las compañías de seguros lo encuentran especialmente atractivo para decidir si aprueban o no el uso de ciertas pruebas diagnósticas y tratamientos.

(...) El tronco del árbol de la decisión clínica es un síntoma importante, o un resultado de laboratorio de un paciente, contenido dentro de un recuadro. Del primer recuadro salen flechas hacia otros recuadros. Por ejemplo, un síntoma común como “dolor de garganta” iniciaría el algoritmo, seguido de una serie de ramas con preguntas de “sí” o “no” sobre síntomas asociados.

(...) En última instancia, siguiendo las ramas hasta el final, deberíamos llegar al diagnóstico correcto y al tratamiento.

(...) Los algoritmos clínicos pueden ser útiles para diagnósticos y tratamientos corrientes, por ejemplo, distinguir la infección de garganta por estreptococos de la faringitis viral. Sin embargo, se desmoronan rápidamente cuando un médico necesita pensar más allá de los recuadros, cuando los síntomas son vagos, o múltiples y confusos, o cuando los resultados de las pruebas son inexactos.

(...) En esos casos –aquellos donde más falta hace un médico con capacidad de discernimiento- los algoritmos impiden a los médicos pensar con independencia y creatividad. En lugar de expandir el pensamiento de un médico, acaban por limitarlo.

(...) De la misma manera, existe un movimiento para basar todas las decisiones de tratamiento estrictamente en los datos demostrados con la estadística.

(...) Cada mañana, al empezar la ronda, observaba cómo los estudiantes y residentes miraban sus algoritmos y después invocaban las estadísticas de los últimos estudios. Concluí que la siguiente generación de médicos estaba siendo condicionada para funcionar como un ordenador bien programado que opera dentro de un marco binario estricto".

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Hasta aquí la cita del libro.

¿Así que a los médicos también los quieren hacer funcionar como ordenadores que sólo saben pensar "sí" o "no"?

Cualquier persona que haya formado parte del sistema educativo en los últimos años habrá tenido la experiencia de encontrarse con inacabables formularios, documentos, programaciones, modelos de programaciones, memorias, informes, etc., que funcionan de esta manera. De tal forma que pareciese que lo importante del trabajo del profesor ya no es el apredizaje del alumno concreto, sino un cúmulo de formalidades inútiles.

Como ejemplo en primera persona: este curso pasado el servicio de inspección nos devolvió las programaciones de los departamentos de mi centro de trabajo con un guión para corregirlas -por supuesto, consistente en una lista de "indicadores", cada uno de los cuales tenía a su derecha un "sí" o un "no" para indicar si la programación cumplía con ese "indicador".

Y varios de los guiones de corrección enviados por el servicio de inspección comenzaban con las frases: "Emplea terminología pre-LOE. No confundir programación didáctica de departamento con programación de nivel, programación de curso y programación de aula"...

...hasta los cojones...


lunes, 11 de abril de 2011

No tengo palabras, sólo lágrimas de emoción... ¡que lo canonicen ya, por Dios!


Acabo de leer el texto de un compañero profesor de secundaria sobre su trabajo con los alumnos del PCPI... ¡mierda, me había propuesto no utilizar más el lenguaje de los pedabobos!...


Aquí está el enlace al pdf en la red:

http://www.educacion.es/cesces/revista/n15-martin-barranco.pdf

¿Qué puede llevar a alguien a escribir algo así?

Se me ocurre que puede estar tratando de convencerse -vía convencernos a nosotros- de que aunque este curso le tocó dar clase en el PCPI, en realidad no está tan mal, y no es un "pringao" por ello.

O puede ser que tenga alguno de los síndromes para los que tanto disfrutan los psicólogos inventando nombres...


¿quizás Síndrome de Salvador?... me he encontrado con esto en la red:

http://www.youtube.com/watch?v=twe-N8sG-pE

De todas formas a mí en definitiva me parece que, tal como digo en en título de la entrada, lo que quiere este profesor es ser canonizado, porque... ¿cómo no va a ser una persona maravillosa aquella que encuentra encantadores a los alumnos del PCPI?

...hasta los cojones...

domingo, 10 de abril de 2011

Forges, Vicente Verdú y Fernando Savater

El 30 de marzo pasado apareció esta viñeta de Forges en el diario El País:



Un día después Vicente Verdú publicó un artículo en el mismo diario titulado Forges en las aulas.


http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20110331elpepicul_3&type=Tes&anchor=elpepicul


Hoy domingo 10 de abril, Fernando Savater ha publicado un artículo en referencia al del señor Verdú, titulado Antiguos y Modernos.

http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20110405elpepicul_4&type=Tes&anchor=elpepicul



Les recomiendo desde aquí la lectura de ambos.

Yo desde luego estoy de acuerdo con el señor Savater y no con el señor Verdú.

Extraigo el último párrafo del artículo de Savater:

"Aun reconociendo fundadas algunas de las advertencias de Verdú contra excesos de tradicionalismo, comparto la posición de Llovet.

Desligar la teoría de la práctica en el conocimiento es no entender ni una ni otra. Y también es erróneo suponer que se estudia a los maestros del pasado porque se cree ciegamente que tienen todas las respuestas: no, lo que plantean son precisamente las buenas preguntas. Es imposible entender a nuestros contemporáneos si se ignoran las inquietudes de las que son herederos.

Educar es situar las mentes jóvenes en un camino intelectual, no brindarles el catálogo de últimas novedades. Como dice Ramón Andrés en uno de sus aforismos de Los extremos (Lumen): "
Educar el ahora, no transigir a él".

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Y al respecto me resultan muy significativas dos cuestiones sobre el señor Verdú:


1-es doctor en Ciencias Sociales (recordemos que la LOGSE fue diseñada fundamentalmente por sociólogos y psicólogos)

2-no es profesor, o sea que no tiene una experiencia directa "de aula" (como los que diseñaron la LOGSE, una vez más)


...hasta los cojones...

sábado, 2 de abril de 2011

Moreno Castillo: ¿Es la pedagogía una ciencia?



Extraordinario texto de Ricardo Moreno Castillo.

Los que ya han leído a este autor tendrán una idea tanto de su enfoque, con el que estoy totalmente de acuerdo, como de la calidad de su argumentación:

http://www.forodeeducacion.com/numero11/006.pdf

...hasta los cojones...