martes, 8 de mayo de 2012

El pedagogo ignorante (tautología pedagógica)


Acabo de leer una entrevista a Jacques Rancière, autor de El maestro ignorante. Cinco lecciones para la emancipación intelectual (1987), donde describe el "método revolucionario" que el pedagogo Joseph Jacotot puso en acción tras la Revolución francesa: 



"La historia comenzó cuando Jacotot, un apreciado filósofo y pedagogo en Francia, se instaló en Bélgica por razones políticas durante la Restauración (1814-1830). Allí fue contratado por la Universidad de Lovaina para enseñar francés. 

Jacotot, que no sabía una palabra de holandés, distribuyó a sus alumnos una versión bilingüe del Telémaco de Fénelon y los dejó solos con el texto y con su voluntad de aprender. Sorprendentemente, pocos meses después todos eran capaces de hablar y de escribir en francés sin que el maestro les hubiese transmitido absolutamente nada de su propio saber". 

Esto no hay quién se lo crea...

Dice Rancière sobre ese método:
 
 "suponía un proceso educativo donde no sólo se persigue la igualdad, sino que se parte de ella, estableciendo lazos horizontales entre docentes y estudiantes".

 Añado otro extracto que me dejó con la boca abierta:

"(el sistema de enseñar explicando) es la verificación de un axioma primario: el axioma de la desigualdad. Explicar algo a un ignorante es, ante todo, explicarle que no comprendería si no se le explicara. Es demostrarle su incapacidad. 

La explicación se presenta como el medio para reducir la situación de desigualdad en la que se hallan los que ignoran en relación a los que saben. Explicar es suponer que hay, en el tema que se enseña, una opacidad específica que resiste a los modos de interpretación y de imitación mediante los cuales el niño aprendió a traducir los signos que recibe del mundo y de los seres hablantes que lo rodean. Esa es la desigualdad específica que la razón pedagógica ordinaria pone en escena".

Seguro que hay muchas cosas que podemos aprender solos, sin más motivación que nuestra voluntad de aprender, pero evidentemente no todo. Y eso de que "explicar algo a quien no lo sabe es demostrarle su incapacidad"... este señor lo que tiene son unas inseguridades y unos complejos enormes.

Y yo lo que me pregunto es: ¿no sería mejor que toda esta gente con estas inseguridades tan enormes y estos complejos tan graves, dedicasen su tiempo a resolverlos, en vez de inventar tonterías pedagógicas?

...hasta los cojones...


miércoles, 18 de abril de 2012

martes, 3 de abril de 2012

Permitir a los alumnos que "sean ellos mismos"


En otro de los capítulos del libro que estoy leyendo estos días, Tantos Tontos Tópicos, en concreto en el titulado Sé tú mismo, dice su autor, el Catedrático de Filosofía Moral y Política Aurelio Arteta (es un párrafo algo largo, pero creo que merece la pena):

"La hueca pedagogía contemporánea pregona que "educar no es fabricar adultos según un modelo, sino liberar en cada hombre lo que le impide ser él mismo, permitirle realizarse según su genio singular".

Así que, salvo en las materias instrumentales, el educando nada tiene que asimilar: la disciplina dejará paso al juego, la enseñanza de conceptos cederá ante la estúpida respetabilidad de todas las ideas y la lección magistral será sustituida por la libre expresión de los tópicos vigentes.

Pero el caso es que sólo los genes no hacen genios, ni la sociedad engendra por sí sola ciudadanos, ni nadie decubre por instrospección su carácter ya completo, sino que lo va construyendo mediante un cuidadoso análisis del ideal moral y el examen de los ejemplos que tiene a la vista.

A falta de admirar a los excelentes, lo más probable no es que prescindamos de modelos, sino que adoptemos cualquiera de los nada modélicos que a diario se nos imponen".


----------------

Yo por mi parte no desacreditaría de principio la idea que el señor Arteta cita entre comillas al comienzo de este texto -
"educar no es fabricar adultos según un modelo, sino liberar en cada hombre lo que le impide ser él mismo" -, pero considero que su aplicación es tanto más peligrosa precisamente porque tiene un fondo de verdad.

El problema para mí está en que se necesita precisar exhaustivamente
a qué se refiere con "aquello que le impide a cada hombre ser él mismo", porque la interpretación de la misma que he visto con más frecuencia -me lo han dicho algunos alumnos en clase, por ejemplo- es la que considera que conocerse a sí mismo es saber cuál es nuestro color preferido, y ser uno mismo es dar carta de autenticidad a cualquier capricho.

La idea de autenticidad me parece importante (ver "autenticidad" y "mala fe" en Sartre y los existencialistas, por ejemplo), pero tiene que ser muy bien perfilada, sino se convierte -como generalmente se ha convertido en manos de los pedagogos- en una auténtica tontería.

...hasta los cojones...



viernes, 30 de marzo de 2012

"Este país no está para huelgas"

Viñeta de Forges de la edición digital de El País de hoy, sábado 31 de Marzo del 2012.

...hasta los cojones de la banca y de sus continuos abusos...


viernes, 23 de marzo de 2012

"Democratizar la escuela"


En otro capítulo del mismo libro (Tantos tontos tópicos, Ariel, 2012), titulado "Vamos a democratizar la familia, la escuela, etc.", el señor Aurelio Arteta escribe:

"En cambio, carece de sentido extender el principio democrático a la familia, al menos mientras los hijos sean menores de edad; y otro tanto se diría, dado su cometido específico, para las instituciones de enseñanza o las de sanidad.

En estos últimos casos, padres e hijos, maestros y discípulos, médicos y pacientes ni están ni deben estar en pie de igualdad en cuanto a las deliberaciones y decisiones familiares, académicas o sanitarias respectivamente.

Una cosa es que en esos ámbitos sea sin duda justa y necesaria alguna participación de sus miembros o de sus usuarios, y otra muy distinta otorgarles a todos ellos iguales derechos y responsabilidades".

...a cuántos pedagogos he oído a lo largo de estos últimos años hablar de poner en un mismo plano de igualdad a los profesores y a los alumnos, por ejemplo con aplicaciones indiscriminadas de los programas de mediación, etc.

...hasta los cojones de los de siempre, los pedabobos...


martes, 20 de marzo de 2012

Los pedagogos, los nuevos sofistas (en el peor sentido)


Después de unos cuantos meses, actualizo el blog con unas cuantas referencias a un libro realmente interesante: Tantos tontos tópicos (Ariel, 2012), del catedrático de Filosofía Moral y Política Aurelio Arteta.

En primer lugar, y en relación al tema de este blog, en el capítulo 2, titulado "Déjate de filosofías", el señor Arteta escribe:

"La mentalidad contemporánea tiende a considerar filosofía todo discurso que se despegue no más de un palmo por encima de la charla del bar y a repudiarlo como impropio de una persona sensata. (...)

Hoy nuestros nuevos sofistas, los pedagogos, han decretado que ni siquiera en la educación del joven es buena la filosofía".

Evidentemente el señor Arteta emplea aquí el término sofista en el sentido peyorativo del término.

Cito un breve texto al respecto encontrado en la dirección:

http://www.filosofia.mx/index.php?/perse/archivos/los_sofistas/

"En la antigua Grecia hubo un grupo de intelectuales llamados sofistas (los sabios de profesión), quienes lograron tener gran influencia en la juventud griega ya que poseían gran dote de retórica y de dialéctica.

Muy por el contrario de los filósofos, su finalidad intelectual no era la búsqueda de la verdad, sino lograr un alto prestigio en sus discípulos y oyentes, obtener jerarquía política, social y monetaria.

En un comienzo ser sofista no era deshonroso. Gracias a su preparación e influencia, el sofista fue considerado como la imagen intelectual y carismática del saber, siendo apreciado por gran parte de la élite social ateniense.

Sin embargo, el movimiento degeneró, se convirtió únicamente en un medio lucrativo: manipular a la sociedad griega con argumentos relativos y hasta con falsas nociones tan sólo para obtener alguna utilidad material".


... hasta los cojones de nuestros nuevos sofistas...


miércoles, 14 de diciembre de 2011

ASCO


Hoy don Jesús Vázquez Abad, Conselleiro de Educación e Ordenación Universitaria, nos ha felicitado las fiestas con esta tarjeta...

...ya sé que es un acto formal, y como tal despojado de significado real, que se hace todos los años, pero es que después del trato que nos ha dado -y nos sigue dando- a los profesores, es un insulto que se ande con estas tonterías...

...hasta los cojones, señor Conselleiro...